viernes, 15 de septiembre de 2017

LA AMBICIÓN DE PODER EN POLÍTICA, NO SUELE SER ALTRUISTA

AMBICIÓN DE PODER

Nuestro paso por la vida, no debe estar motivado exclusivamente por nuestros intereses y los de nuestra familia; incluso ni sólo por nuestra profesión. Somos ciudadanos de un mundo que otros se encargan de gestionar, a los que elegimos periódicamente. Pero no debemos contentarnos con ese voto que ponemos en las urnas cada cuatro años. La mayoría no tenemos interés en acceder a cargos políticos, lo que no quiere decir que haya que “dejarlos hacer” a su antojo. Tienen una gran responsabilidad. Es importante que sean honrados, y, no lo olvidemos, también capaces. Gestionar cualquier ayuntamiento supone manejar grandes presupuestos que requieren responsabilidad, honradez y preparación.
Estamos en un momento de indigencia intelectual y moral de no pocos de los dirigentes políticos que debemos soportar. Está demostrado que muchas, no son personas capaces ni honradas. Adolf Tobeña, en su libro “Cerebro y poder” escribe: “entre los políticos de relumbrón, y también entre los de segunda y tercera fila, hay una desmesurada proporción de delincuentes y paradelincuentes estupendamente disfrazados de servidores de la comunidad”. Prosigue: “El juego del poder selecciona a sujetos que ya llevan de por sí unos rasgos que les predisponen a servirse del esfuerzo y entusiasmo ajenos en provecho propio…Por eso es tan importante ir creando mecanismos, en democracia, que atenúen la tendencia natural a la fagocitación del gobierno por parte de diversos tahúres de distinto pelaje y sus compinches”.
El momento actual es un momento muy crítico, por una parte por la corrupción que ha asolado a los dos grandes partidos que se inició con la aquiescencia de ambos en el inicio de la democracia, y por otra, por la pléyade de incompetentes que han llegado a la política de la mano de los populismos, muchos de ellos con los rasgos que describe Adolf Tobeña.
Los ciudadanos debemos controlar y estar enterados de sus posiciones y denunciar sus manipulaciones.
Ängel Cornago Sánchez
De mi libro “Salud y felicidad” Edt. Salterrae