viernes, 24 de julio de 2015

LA CORRUPCIÓN NO SOLO ES ECONÓMICA

LA CORRUPCIÓN NO SÓLO ES ECONÓMICA

Ángel Cornago Sánchez

La corrupción económica entre los políticos lleva ocupando las portadas de los periódicos, desde hace unos años. Bienvenida sea. Era un tema que la democracia tenía pendiente y que había que atajar, en una lucha sin cuartel para moralizar la vida pública. Debe ser una actitud de “no retorno” y de continua vigilancia, porque es fácil volver a las andadas.
Hay otras corrupciones, tan graves como las económicas y que se dan a diario sin que tengan eco en la opinión pública. Me refiero a la perversión en los fines, que sin el menor sonrojo utilizan los políticos, y no menos muchos periodistas, vendidos a las ideologías correspondientes.
Los políticos con frecuencia utilizan medias verdades, y a veces incluso mentiras, para denostar al adversario, o para sacar rédito electoral. El “todo vale” para manejar al ciudadano es grave, y es el pan nuestro de cada día. A veces los argumentos son tan simples y groseros que no se mantienen, y se vislumbra claramente que son sesgados. En realidad no nos tienen ningún respeto, nos tratan como a ciudadanos de un ínfimo nivel intelectual.
Algunos medios de comunicación, algunos periodistas, hacen lo mismo. Pervirtiendo su teóricamente sagrada función de informar con veracidad, sesgan las noticias, cuando no, ponderan con entrevistas preparadas a determinados políticos, intentando ridiculizar, y a veces hasta envilecer, al adversario. En vez de intentar hacer información, reflexión, para que el ciudadano sea el que decida con datos lo más objetivos posibles, nos intentan manipular.
Los ciudadanos lo tenemos crudo. No debemos dejar que nos manipulen, debemos tener criterios propios. Utilizan informaciones sesgadas, incluso manipuladas, junto a frases o axiomas que todos suscribiríamos, e incluso unidas a una carga emocional para que sean más eficaces los mensajes y los asumamos con más facilidad.

Ángel Cornago Sánchez