viernes, 27 de marzo de 2015

TENGO PRISA

TENGO PRISA

Ángel Cornago Sánchez 

Tengo prisa… He pasado la vida lastrado mi destino por mi profesión que, a sabiendas, me ha tenido sometido. Creo haber hecho un trabajo digno; me he empleado con esfuerzo y honradez. Ha sido una experiencia positivamente inolvidable con el ser humano amenazado de enfermedad y de muerte. Su relación me ha enriquecido más que cualquier otra. ¡Me siento compensado!
Pero…, no se puede tener todo: apenas he tenido tiempo de soñar para buscar mis quimeras, para pulir mis utopías de escritor frustrado, donde focalicé mis ideales de juventud.
Escribir es reflexionar, encontrarse a solas con las musas en un mundo profundo y elevado a un tiempo, visto desde un cenit personal, unas veces poético, otras real o imaginario. Es crear emociones con poemas, historias, fantasías. Influir en el entorno con escritos críticos contra los poderosos. La pluma es un arma que parece inocente; puede crear arte, sensaciones sublimes, pero también, con agudeza aviesa, puede denunciar falacias y mentiras de la gente que manda. También enardecer en la lucha para que el mundo cambie.
Tengo prisa…, porque el tiempo vivido ha sido largo y no sé el que me queda. Tengo prisa… por llenar la vida que me resta de sentido. Vivir de forma responsable, vivir vivo. Sensible al decorado que me envuelve, sensible a la sociedad en la que vivo, a los problemas y ruidos de bisagras engrasadas del poder.
No quiero vivir pasivo como espectador desolado y deprimido por todo lo que sucede. Quiero, en mi medida, poner mi ilusión y mi porfía para apoyar el cambio, y si sirve, mi pluma.
También tengo prisa…por acabar los poemas del pasado, por terminar relatos interrumpidos, otros imaginados no llevados ni al papel sobre el que escribo. Crear otros nuevos.
Tengo prisa por soñar nuevos relatos. Sueños que dejé por ya gastados cuyo final ahora es diferente.
Tengo prisa por vivir el tiempo que me queda en paz, enriqueciendo y cultivando mi mundo interior y mi utopía, influyendo si puedo, y siendo ciudadano del "mundo en el que habito".

Ángel Cornago Sánchez. Introducción de mi libro (poemario) "El mundo en el que habito"